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Módulo 7 · Ética

La felicidad y el fin último

Todos buscamos ser felices, pero ¿en qué consiste la felicidad? Tomás descarta los candidatos habituales, uno por uno.

Lección 15 de 197 min de lectura

La ética de Tomás empieza, como la de Aristóteles, por el fin. Toda acción propiamente humana, la que procede de una voluntad deliberada, se hace por un fin (ST I-II, q.1, a.1). Y no puede haber una cadena infinita de fines, porque entonces nada sería deseado de verdad; hay un fin último por el que se quiere todo lo demás (ST I-II, q.1, a.4).

Todos coinciden en llamar a ese fin felicidad (beatitudo), pero no en qué consiste. En la cuestión 2 de la I-II Tomás examina los candidatos uno por uno: las riquezas, los honores, la fama, el poder, los bienes del cuerpo, el placer y aun los bienes del alma. Ninguno basta. Las riquezas son medios, el poder puede usarse mal, el placer acompaña al bien pero no lo constituye.

La razón de fondo es que el objeto de la voluntad es el bien universal, así que solo un bien infinito puede saciarla. Ningún bien creado lo es; la felicidad solo puede estar en Dios (ST I-II, q.2, a.8). Y como la felicidad es la posesión del fin, consiste esencialmente en una operación del intelecto: la visión de la esencia divina (ST I-II, q.3, a.8), acompañada del gozo de la voluntad.

¿Y en esta vida? Tomás distingue una felicidad imperfecta, alcanzable aquí por la virtud, la contemplación de la verdad y la vida en común con amigos, de la felicidad perfecta, que no es posible en esta vida (ST I-II, q.5, a.3). La felicidad de la que hablaba Aristóteles corresponde, para Tomás, a esta felicidad imperfecta.

Alcanzar la felicidad perfecta excede las fuerzas naturales de cualquier criatura; solo es posible con la ayuda de Dios (ST I-II, q.5, a.5). Aquí la ética filosófica se abre a la teología: la vida moral apunta a un fin que la naturaleza desea pero no puede darse a sí misma.

In summa

Ideas clave

  • Toda acción humana se hace por un fin, y hay un fin último.
  • Ni la riqueza, ni el honor, ni la fama, ni el poder, ni el placer constituyen la felicidad.
  • La felicidad perfecta es la visión de Dios; en esta vida solo hay felicidad imperfecta.
  • La felicidad perfecta excede las fuerzas de la naturaleza y requiere la gracia.

Lectio

Texto fuente

…

La conclusión del recorrido por los falsos candidatos a la felicidad: ningún bien creado puede saciar el deseo humano.

Vocabula

Glosario

Beatitudo
Felicidad o bienaventuranza: la posesión del fin último.
Fin último
Aquello por lo que se quiere todo lo demás y que no se quiere por otra cosa.
Felicidad imperfecta
La felicidad posible en esta vida, por la virtud y la contemplación.
Visión beatífica
Conocimiento inmediato de la esencia de Dios: la felicidad perfecta.

Examen

Repaso

Pregunta 1

1.¿Por qué ningún bien creado puede constituir la felicidad perfecta?

Pregunta 2

2.¿En qué consiste esencialmente la felicidad perfecta?

Pregunta 3

3.La felicidad de la que habla Aristóteles es, para Tomás...

Quaestio

Disputá con Tomás

Llevá lo aprendido al modo disputa: Tomás responde con objeciones, sed contra, respondeo y réplicas.